La ruta de la banca ética en América Latina

La ruta de la banca ética en América Latina

La ruta de la banca ética en América Latina 900 598 Banca Ética Latinoamérica

Diecisiete días atrás, Montevideo fue el lugar de encuentro de la banca ética latinoamericana.  A la capital de Uruguay, donde se instalaría la sede del gobierno corporativo de esta iniciativa regional,  arribaron delegaciones de Argentina, Colombia y Chile, para reunirse con sus pares uruguayos.

Según relata la revista Búsqueda, la confluencia partió de esta manera: tres billetes pasarían de mano en mano por el auditorio. Pero cada persona miraría a su interlocutor a los ojos y contaría su primer recuerdo con respecto al dinero. Algo cuando menos inusual en una charla financiera.

Entonces, se daba inicio a la charla sobre la banca ética y surgían escenas de la vida en que un billete había sido parte del relato. Una golosina en el colegio, una alcancía… en definitiva, un encuentro humano.

«El camino que está siguiendo Chile es muy alentador, nos estamos reflejando ahí. Se genera una hoja de ruta que implica trazar una meta», diría Diego Pereira, exempleado bancario y parte del grupo que se reúne en Uruguay semana tras semana.

El medio también citaría a Joan Melé, quien habla de la solvencia y la ética, de que no se puede ser irresponsable con la plata de la gente y Pereira complementaría con la idea de que la rentabilidad no es lo único que mueve a los inversionistas, que también hay quienes vislumbran el impacto. Como en la cultura.

«Estructura de un solo banco»

También en diálogo con Búsqueda, Sebastián Cantuarias, director ejecutivo de la Fundación Dinero y Conciencia, hablaría del proyecto y de la intención de que sea Montevideo la ciudad de la casa matriz. «Uruguay es un país súper relevante para este proyecto. La casa matriz necesita tener ciertas condiciones legales para permitir la relación con otros países».

Del mismo modo, Cantuarias explicaría a Búsqueda cómo opera la banca ética en Chile a través de la plataforma de crowdlending Doble Impacto y que el banco no empieza de cero, «sino que va incubando capacidades. Cuando está lo suficientemente maduro, se transforma en banco. Si alguien llegara y nos pasara la plata, tampoco lo crearíamos porque para nosotros se trata de sustentarnos en el tiempo». A 50 o 100 años, agregaría.

Para sintetizar, Cantuarias diría que «es un banco que se sitúa sobre la idea de que la economía latinoamericana juega un rol en la economía global. No sólo para competir y lograr rentabilidad, sino en el cuidado del medio ambiente y las personas».

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