Diego Pereira: El mercado financiero es donde se pueden hacer los cambios más grandes

Diego Pereira: El mercado financiero es donde se pueden hacer los cambios más grandes

Diego Pereira: El mercado financiero es donde se pueden hacer los cambios más grandes 1600 1066 Banca Ética Latinoamérica

Agustín Courtoisie , realizó un reportaje a Diego Pereira, representante de Banca Ética Latinoamérica en Uruguay, con motivo de su presentación de banca ética en el tercer foro de la Red Internacional de Economía Humana – Uruguay, realizado el 26 de junio de 2019 y cuyo eslogan fue “Empresas para una economía humana».

Reproducimos parcialmente el escrito periodístico titulado «La ética te banca» publicado el pasado 23 de diciembre de 2019, en la diaria.

Al hablar no muestra el fervor de un cruzado, pero su serena convicción y sus precisiones conceptuales resultan mucho más elocuentes. Y el efecto es perdurable. Conocí a Diego Pereira, indica Courtoise, en el foro “Empresas para una economía humana”, organizado por la Red Internacional de Economía Humana (RIEH), gracias a los buenos oficios de Julián Suquilvide.

Allí Pereira soltó frases como “el mercado financiero es donde la economía muestra su peor cara, poscrisis 2008, esto es claro”, para matizar después con “es en el mercado financiero donde se pueden hacer los cambios más grandes de la economía”.

Un par de meses después de escuchado en la sede de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, Courtoise le formuló algunas preguntas por mail.

Recordó además aspectos medulares de su ponencia en el foro de la RIEH: la banca ética no es una mera expresión de deseos, sino que ya existen 55 bancos en el mundo en esa movida, con 60 millones de clientes y casi 200.000 millones de dólares de activos. La banca ética no es aspiracional, es casi 4% del mercado bancario mundial. En Uruguay el concepto está en un nivel de prefactibilidad. Porque en la banca no todo puede ser frío análisis de riesgo, sin medir otro tipo de consecuencias. El núcleo de la banca ética, igual que en otras partes, reside en financiar empresas que generan impacto positivo, por ejemplo en áreas como el desarrollo social, el medioambiente, la educación y la cultura.

Diego Pereira tiene 44 años. Es director de Banca Ética Uruguay y miembro del equipo coordinador de Banca Ética Latinoamérica. Economista, casado y padre de tres hijos, un varón y dos nenas. Economista independiente, asesor de empresas en la consultora BM Latam. Docente e investigador de la Universidad de la República y la Universidad Católica.

Su perfil es muy claro: trabajó 15 años en bancos, cuatro años como asesor y en estructuraciones financieras. Católico y educado con los jesuitas, declara que “en todo” trata de “amar y servir”.

-No me queda claro si la banca ética refiere a un tipo de emprendimiento nuevo, como fueron en su momento los microcréditos, o bien a un espíritu nuevo dentro de instituciones ya existentes.

-La banca ética es un modelo financiero diferente. Nada nuevo ni revolucionario. Pero sí creo que es una versión 2.0 de las experiencias propuestas sobre fines de los 60 y de las actuales de microcréditos o microfinanzas. La banca ética se define en torno a cuatro pilares: una clara definición de qué sectores va a financiar (por ejemplo, medioambiente, desarrollo social, educación y cultura); no realiza ningún tipo de inversión especulativa, lo que es una innovación o “transgresión” para las entidades financieras actuales; total transparencia sobre dónde coloca el dinero, dando a conocer los emprendimientos apoyados; no se remunera en base a bonos y respeta una escala acotada de diferencias en las remuneraciones.

El movimiento Banca Ética tiene referentes en todo el mundo. En Europa, Triodos Bank (al que Banca Ética Latinoamérica tiene como referencia y Joan Melé promueve), Banca Ética Italiana, la Fiare española, GLS en Alemania, etcétera. Todos los bancos éticos o en valores se congregan en torno a la Alianza Global por una Banca con Valores o Global Alliance for Banking on Values. Esta alianza tiene más de 200.000 millones de dólares de activos, en 55 bancos y con 60 millones de clientes. En Latinoamérica la banca ética como movimiento tiene presencia en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia y próximamente México, Paraguay y Costa Rica. En cada país tiene distintos niveles de avance. Por ejemplo, en Chile se está avanzando con la solicitud de licencia bancaria, hay un crowlending de 20 millones de dólares de carteras de activos y un fondo de inversión que lanzaron junto a la Corporación de Fomento de la Producción, una agencia del gobierno de Chile, por 15 millones de dólares. Los casos de Argentina y de Uruguay son similares, y se han recorrido y contactado prospectos de créditos para comenzar las operaciones en marzo de 2020. Brasil es especial, ya que se comenzó con un prototipo que ahora se frenó para relanzarlo con una capacidad de crecer a escala (Brasil tiene otra escala). En Colombia este año se conformó un grupo de trabajo que comienza a gestar la futura banca ética colombiana, y al resto de los países Joan Melé los ha visitado y está por volver por segunda vez, momento en el que invita a formar los grupos.

Para leer la entrevista completa en la diaria.com.uy pincha aquí.

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